LA LECTURA QUE MÁS ME HA MARCADO ESTE 2025



   Hay libros que lees. Y luego están los que se te quedan viviendo dentro, incluso cuando ya los has cerrado.

   En 2025 he leído mucho, muchísimo, pero si tengo que señalar una historia que no solo me acompañó, sino que me sostuvo, esa fue La casa en el mar más azul de T.J. Klune.

   No fue una lectura perfecta. No fue la más compleja. No fue la más sorprendente a nivel de trama. Y, aun así, fue la que más huella me dejó.

   Porque este libro no vino a impresionarme. Vino a abrazarme.

<<En ocasiones -dijo el señor Parnassus-, nuestros prejuicios influyen en nuestra forma de pensar cuando menos nos lo esperamos. Si somos capaces de detectar eso y de aprender de ello, podemos convertirnos en mejores personas.>>


Un refugio lector cuando más lo necesitaba

   Hay momentos lectores (y vitales) en los que no necesitas giros imposibles ni fuegos artificiales narrativos. Necesitas una historia que te mire a los ojos y te diga: “puedes ser quien eres, aquí estás a salvo”.

   Eso fue esta lectura para mí. Un refugio. Un lugar al que volver.

   Mientras avanzaba por sus páginas, sentía algo que no siempre ocurre: paz. Una calma suave, de esas que no hacen ruido, pero lo cambian todo. Y eso, en medio del ritmo lector, las colaboraciones, los plazos y el día a día, fue un regalo inesperado.

<<Las cosas que más miedo nos dan son las que menos deberíamos temer -le dijo-. Es irracional, pero es lo que nos hace humanos. Y si somos capaces de vencer esos temoers, no hay nada que no podamos conseguir.>>


Personajes que no se leen, se sienten

   Uno de los grandes motivos por los que este libro se quedó conmigo fueron sus personajes. No porque estén diseñados para deslumbrar, sino porque están escritos desde la ternura, desde la herida y desde la aceptación.

No entré en esta historia para juzgarlos. Entré para quererlos.

Y cuando un libro consigue que quieras proteger a sus personajes como si fueran reales, algo muy especial está ocurriendo.

<<El odio es muy encandaloso, pero ya te darás cuenta de que procede solo de un puñado de personas que gritan, desesperadas por hacerse oír. Quizá nunca consigas hacerles cambiar de opinión, pero mientras recuerdes que no estás solo, saldrás adelante.>>


Más allá de la historia: el mensaje

   La casa en el mar más azul habla de diversidad, de identidad, de normas absurdas, de amor en todas sus formas… pero lo hace sin levantar la voz.

   No señala. No impone. No sermonea.

   Simplemente muestra. Y en ese gesto silencioso reside su fuerza.

   Este libro me recordó que no todas las historias memorables tienen que doler. Algunas sanan. Algunas cuidan. Algunas te devuelven un poco de fe (en la literatura y en las personas).

<<Nuestro hogar no es siempre la casa donde residimos. Son también las personas con las que elegimos convivir>>


Por qué fue mi lectura del año

   No porque sea “la mejor” según ningún baremo objetivo. Sino porque fue la que más me acompañó. La que más presente estuvo incluso después de acabarla. La que, sin saberlo, llegó justo cuando tenía que llegar.

   Y eso, al final, es lo único que le pido a una lectura para que se gane ese lugar tan especial.

   En un año lleno de libros, La casa en el mar más azul no fue una más. Fue hogar.

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