DE ACERO Y OBSIDIANA
Al comenzar De acero y obsidiana esperaba encontrar un romance de época bastante clásico, de esos en los que priman los sentimientos contenidos, las convenciones sociales y una historia más dulce que atrevida. En parte fue así, aunque pronto descubrí que ese azúcar venía acompañado de bastante más picante del esperado. Aun así, lo que realmente sostiene esta novela no es el erotismo, sino la carga emocional y el peso de los sentimientos que envuelven a sus protagonistas.
La historia nos presenta a Victoria Jones, una joven que llega a Londres en busca de ayuda, y a Robert Evans, conde de Arundel, un hombre marcado por sus responsabilidades y su posición social. Dos mundos distintos que chocan, se atraen y se repelen a partes iguales, dando lugar a un enemies to lovers que funciona como motor principal de la trama. Esa tensión constante y ese tira y afloja emocional, es uno de los aspectos que más consigue enganchar.
La novela tiene un desarrollo que va claramente de menos a más. El inicio se me hizo algo lento, en parte por los capítulos largos y por la gran cantidad de personajes que aparecen desde el principio. Esto último me resultó algo agobiante, ya que me costó situarlos y entender las relaciones entre ellos. Más adelante descubrí que al final del libro hay una guía de personajes, un recurso muy útil que habría agradecido conocer antes y que facilita enormemente la comprensión de la historia.
En cuanto a los personajes, no llegué a conectar con todos al 100%. Aun así, hay figuras que destacan, especialmente Alice, un personaje femenino con un carácter rebelde, independiente y poco convencional para la época que me gustó mucho. Aunque al principio su actitud me resultó algo poco creíble, terminó aportando frescura y fuerza a la novela, convirtiéndose en uno de los personajes más interesantes.
El estilo de Elizabeth Ellis me ha resultado fluido y agradable, y creo que es uno de los motivos por los que los capítulos largos no se me hicieron excesivamente pesados, a pesar de ralentizar algo mi ritmo de lectura. La autora sabe mantener el interés y dosificar la tensión emocional, lo que compensa en gran medida esos tramos más pausados.
Respecto a las escenas spicy, tengo sensaciones encontradas. Están escritas con gusto y elegancia, pero algunas me resultaron algo forzadas, como si estuvieran metidas en la historia con calzador. No es algo constante, pero sí lo suficiente como para sacarme puntualmente de la lectura.
Quiero destacar también que este es el primer libro de la autora, y creo que es un dato importante a tener en cuenta. Muchos de los aspectos que no terminaron de convencerme resultan comprensibles desde esa perspectiva. Aun así, De acero y obsidiana consiguió conquistarme y, sobre todo, dejarme con ganas de seguir descubriendo historias de la serie y la evolución de Elizabeth Ellis como autora.
En definitiva, De acero y obsidiana es una lectura recomendada para quienes disfrutan del romance de época con tintes eróticos, personajes intensos y tramas que crecen conforme avanzan las páginas.
Aunque no soy especialmente amante del erotismo, esta historia logró atraparme y despertar mi curiosidad por lo que vendrá después.
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