INMORTALITY. THE WAR
Confieso que esta lectura me hizo pasar por varias fases. Durante las primeras páginas tuve la sensación de que necesitaba un poco más de tiempo para entrar en la historia. Se presentan muchos personajes, el mundo se expande muy deprisa y los acontecimientos se suceden a un ritmo tan rápido que, al principio, me costó terminar de ubicarme.
La novela nos traslada a un mundo dividido en tres reinos donde, cada cincuenta años, los dioses organizan un torneo que decidirá qué pueblo alcanzará la paz. A partir de ahí comienza una aventura repleta de criaturas mitológicas, acertijos, combates y pruebas en las que la inmortalidad es el premio más codiciado.
Uno de los aspectos que más llamó mi atención fue la narración. Está contada en primera persona, pero desde varios puntos de vista. Poder conocer los pensamientos de distintos personajes me pareció interesante, aunque en algunos momentos también hizo que perdiera un poco el hilo porque no siempre tenía claro quién estaba narrando. Precisamente por eso creo que Immortality es una novela a la que conviene darle un voto de confianza. En mi caso, hubo un punto en el que la historia empezó a asentarse y todo comenzó a resultarme mucho más fácil de seguir. Fue entonces cuando empecé a disfrutar realmente de la aventura.
Mia y Dante son, sin duda, los personajes con los que más me quedo. Mia evoluciona de una joven insegura a alguien capaz de enfrentarse a situaciones realmente difíciles, mientras que Dante es uno de esos personajes que necesitan tiempo para dejar ver todo lo que esconden tras su actitud.
Lo que terminó conquistándome fue su desenlace. La tensión aumenta, las piezas empiezan a encajar y la historia deja con auténticas ganas de saber cómo continúa. Para mí fue la parte más fuerte de la novela y la que hizo que la valoración final mejorara respecto a las sensaciones que tuve al comienzo.
Immortality me ha dejado con la impresión de que tiene un universo con mucho potencial y una base muy interesante. Quizá su inicio no fue todo lo redondo que esperaba, pero cuando la historia encuentra su ritmo consigue ofrecer una aventura entretenida y un final que invita a seguir descubriendo este mundo.