LA CIUDAD DE LA LLUVIA
Reconozco que la sinopsis de La ciudad de la lluvia despertó mi curiosidad desde el primer momento. La promesa de un misterio familiar con ecos de la Alemania nazi era suficiente para hacerme querer descubrir qué escondía aquella fotografía.
Lo que más me ha llamado la atención ha sido precisamente esa capacidad para construir un misterio que se va alimentando poco a poco. La historia alterna distintas líneas temporales que, aunque al principio parecen independientes, terminan encontrando un punto de unión coherente.
Me ha gustado especialmente todo lo relacionado con el pasado, la trama ambientada en la Alemania de los años 40 y el personaje de "El Extranjero", cuya historia fue, sin duda, la que más interés despertó en mí.
Además, el autor consigue mantener viva la curiosidad gracias a capítulos que suelen cerrarse dejando alguna incógnita abierta. Es de esas novelas que constantemente te hacen pensar: "Necesito saber qué ocurrió realmente". A eso también contribuyen las cartas del abogado, uno de los recursos narrativos que más disfruté durante la lectura.
El estilo de Alfonso del Río me ha parecido muy accesible. La narración fluye con naturalidad y no abusa de las descripciones, algo que siempre agradezco porque permite que la historia avance con agilidad y que el foco permanezca en el misterio. Eso sí, en mi caso necesité bastante paciencia durante la primera mitad del libro. Las distintas líneas narrativas requieren tiempo para encontrar su lugar y hubo momentos en los que me costó ver hacia dónde quería llevarme la historia. Una vez las piezas comienzan a encajar, la lectura gana fuerza y el interés aumenta de forma considerable.
También he sentido que la parte relacionada con el fútbol tiene más peso del que esperaba. Entiendo su función dentro de la construcción del protagonista, pero personalmente conecté mucho más con la investigación, los secretos familiares y toda la intriga histórica que rodea la fotografía y el pasado de los personajes.
Uno de los aspectos que más valoro son sus giros argumentales. Algunos consiguieron sorprenderme y reforzaron esa sensación de que siempre había una pieza más del puzle esperando ser descubierta. Es ahí donde la novela muestra todo su potencial y donde mejor funciona la combinación entre suspense, historia y drama familiar.
Al terminar la lectura me quedó la sensación de haber recorrido una historia con muy buenas ideas y una premisa realmente atractiva. Quizá esperaba un ritmo algo más constante desde el principio, pero también es cierto que, cuando la novela encuentra su equilibrio, consigue ofrecer momentos de auténtica tensión y mantener vivo el interés hasta el desenlace.
La ciudad de la lluvia es una lectura que recomendaría a quienes disfrutan de los misterios familiares, las historias narradas en distintas líneas temporales y los secretos del pasado que van encajando poco a poco. Porque, al final, algunas fotografías esconden mucho más que un recuerdo.
** Gracias a Grijalbo Editorial por el envío del ejemplar físico. Todas las valoraciones y opiniones expresadas en esta reseña son personales, sinceras e independientes.