𝕆ℂ𝔼́𝔸ℕ𝕆𝕊 𝔻𝔼 𝕋𝕀𝔼𝕄ℙ𝕆



   Hacía mucho tiempo que no leía algo de mi admirado Jerónimo Tristante y, como siempre, ha sido una gozada sumergirme entre sus páginas. Pero esta vez, además, me he llevado una grata sorpresa: Océanos de tiempo no es la típica historia que uno espera. Para nada imaginaba un planteamiento así, tan audaz como original.


   La estructura es, sencillamente, maravillosa. Tristante se aleja de la narrativa lineal convencional. La historia se reconstruye a través de los diarios de Decimus Lenoir, médico de profesión sobre el que recae el protagonismo de esta historia, junto con recortes de prensa y declaraciones policiales. Este juego de voces y formatos no solo enriquece la trama, sino que la vuelve adictiva.


   Uno de los grandes aciertos de la novela es precisamente esa duda constante que planea sobre todo lo que ocurre: ¿es real lo que vive el doctor Lenoir o estamos ante una construcción delirante, una ilusión con base científica? Esa ambigüedad, esa tensión entre lo racional y lo inexplicable, es lo que me ha tenido absolutamente enganchada de principio a fin.


   Los personajes están magníficamente construidos. La ambientación, impecable, nos traslada con fuerza a un mundo que oscila entre lo histórico y lo irreal. Y los giros... ¡Ay, los giros! Brillantes, inesperados y perfectamente hilados.


   En definitiva, Océanos de tiempo ha sido un viaje literario que no solo ha satisfecho mis expectativas, sino que las ha superado. ¡Cuánto necesitaba reencontrarme con este autor! Como siempre, leer a Jerónimo se me ha hecho ligero, ameno y profundamente estimulante. Un auténtico placer que recomiendo con los ojos cerrado.




Entradas populares