𝕊𝔸𝔾𝔸 𝔻𝔼𝕃 𝕄𝔼𝕊: 𝕍𝕀́ℂ𝕋𝕆ℝ ℝ𝕆𝕊
𝓥𝓲́𝓬𝓽𝓸𝓻 𝓡𝓸𝓼, 𝓮𝓵 𝓭𝓮𝓽𝓮𝓬𝓽𝓲𝓿𝓮 𝓺𝓾𝓮 𝓿𝓲𝓷𝓸 𝓭𝓮𝓵 𝓧𝓘𝓧 𝓪 𝓼𝓪𝓬𝓾𝓭𝓲𝓻 𝓶𝓲𝓼 𝓷𝓮𝓾𝓻𝓸𝓷𝓪𝓼
Leí esta saga por primera vez en 2021 como reto personal. Hoy, releyendo algunas entregas y recuperando sensaciones, me sigue pareciendo una joya del misterio nacional que merece estar en esta nueva sección. Aquí te cuento por qué deberías dejarte atrapar por Víctor Ros.
Víctor Ros es un investigador brillante con un don excepcional para la observación. Detallista hasta el extremo y dotado de una intuición afinada como una navaja sevillana, es capaz de detectar lo que a otros les pasa desapercibido. A ojos de sus contemporáneos puede parecer un excéntrico, incluso un lunático, pero sus resultados le dan la razón. Es, sin duda, nuestro Sherlock Holmes patrio, con boina andaluza metafórica incluida. A medida que avanza la saga, también lo hace su humanidad. Si al inicio se muestra como un hombre racional, controlado y aparentemente frío, con el paso de los libros se va dejando entrever un Víctor más emocional, más visceral. Más humano.

Con El enigma de la calle Calabria nos trasladamos a la Barcelona del XIX, una ciudad llena de contrastes sociales. Allí conocemos a Eduardo, un niño huérfano que saca a relucir el lado más humano del detective. Aunque el antagonista es de los más retorcidos, eché de menos ese factor sorpresa que tanto disfruto. Aun así, la crítica social está muy bien trabajada.La última noche de Víctor Ros muestra a un protagonista más vulnerable, enfrentado a sus propios fantasmas. Aunque la historia fue más predecible, disfruté mucho del enfoque más íntimo y de la aparición de Clara Alvear, su mujer, que se convierte en un personaje fuerte y valiente. Sin duda, uno de los pilares emocionales de esta entrega.
Después llegó Víctor Ros y el gran robo del oro español, y ¡por fin! los giros que tanto esperaba hicieron su triunfal regreso. Fue una lectura vibrante, repleta de sorpresas y con guiños literarios que me fascinaron, como la aparición de Sherlock Holmes. El humor de Blázquez también aporta un soplo de aire fresco. Este libro me recordó por qué empecé esta saga.En conjunto, he sentido altibajos a lo largo de la saga. Algunos libros me atraparon sin remedio, otros me dejaron con ganas de más. Pero todos aportaron algo al conjunto: historia, personajes, evolución. Lo que realmente hace especial a esta serie es su capacidad para conjugar misterio con contexto histórico. Jerónimo Tristante sabe ambientar sin saturar, y eso convierte a cada libro en una ventana al siglo XIX sin perder el ritmo de una buena novela policíaca.
Hay misterio, hay amor, hay risas y también lágrimas. Los villanos están a la altura del protagonista: fríos, calculadores y muy bien construidos. Y eso se nota. Es una lectura que recomendaría a quienes aman el crimen clásico con ambientación histórica y protagonistas que evolucionan con cada página. Si alguna vez has querido resolver un crimen con una lupa en la mano y una mantita en los pies… este es tu momento.



