CON MUCHO ORGULLO
Este libro no se lee como una única historia, sino como varias miradas que se abren paso entre el miedo, la identidad y el amor, mostrando distintas formas de vivir algo que, en el fondo, debería ser libre.
En Con mucho orgullo nos encontramos con una serie de historias independientes que, aunque podrían parecer relatos breves a primera vista, tienen el desarrollo suficiente como para sentirse casi como novelas cortas. Cada una cuenta con sus propios personajes, conflictos y evolución, lo que permite adentrarse en cada experiencia sin sensación de prisa o superficialidad.
Lo que más destaca de la lectura es precisamente esa variedad. A lo largo de sus páginas encontramos historias que abordan la identidad de género, el peso del pasado y las dificultades que existían —y aún existen— para vivir el amor sin restricciones. También hay relatos que se centran en el miedo a salir del armario, en la búsqueda de aceptación, en las consecuencias de la intolerancia o en relaciones entre mujeres. Incluso se cuelan propuestas con matices fantásticos que amplían aún más el abanico de formas de contar el amor.
Más allá del romance, el libro pone el foco en realidades que siguen estando muy presentes hoy en día: el rechazo, los prejuicios, la violencia o el miedo al juicio externo. Y lo hace sin caer en el dramatismo excesivo ni en el tono aleccionador, sino desde una mirada cercana que permite conectar con cada historia de forma natural.
Al mismo tiempo, hay un hilo común de esperanza que recorre todas las narraciones. Entre dudas, heridas y procesos de descubrimiento, los personajes encuentran espacios donde ser aceptados, comprendidos y, sobre todo, donde poder empezar a ser ellos mismos sin miedo.
Con mucho orgullo me ha parecido una lectura muy acertada, especialmente por la forma en la que consigue unir entretenimiento y visibilidad. Es un libro que da voz a distintas experiencias del colectivo LGTBIQ+ y que recuerda algo tan sencillo como necesario: que el amor debería poder vivirse sin miedo ni condiciones.
Mi paso por estas páginas deja una sensación de calidez y reflexión, de esas que se quedan un rato más de lo previsto después de cerrar el libro.
